

BUSCA
POR APELLIDO

ESTÁS
EN:
BIOGRAFÍAS
DEL
BANDO REPUBLICANO
5
/ 6
ESTÁS
EN:
BIOGRAFÍAS
DEL
BANDO REPUBLICANO
5
/ 6
|
|
N
- R
JUAN
NEGRÍN LÓPEZ (1892-1956) 
Nacido
en el seno de una familia de la burguesía canaria terminó
muy joven el bachillerato y su padre lo envió a Alemania
a estudiar Medicina. Se doctoró en agosto de 1912. El
estallido de la primera guerra mundial forzó su regreso
a casa. Su trayectoria profesional y académica se consolidó
en 1922 cuando quedó vacante la cátedra de fisiología
de la Facultad de Medicina en la Universidad de Madrid.
Hasta 1929 no inició su actividad política en el PSOE.
Con el advenimiento de la República Negrín resultó elegido
diputado por Las Palmas y empezó a desarrollar una labor
silenciosa a nivel parlamentario. En las Cortes de 1933
fue vicepresidente de la minoría. En 1934 tras haber alcanzado
el acta de diputado por Madrid se le concedió la excedencia
de cátedra. Cuando estalló la guerra civil Negrín era
una personalidad conocida pero no de primera fila. En
septiembre de 1936 Indalecio Prieto sugirió su nombre
como ministro de Hacienda en el gobierno de Largo Caballero.
Su gestión constituyó un éxito estableciendo las bases
de la economía bélica republicana. En la crisis de mayo
de 1937 Azaña le sugirió que se encargara de formar gobierno.
El nombramiento causó una gran sorpresa en la España republicana.
Con escasas simpatías hacia las autonomías y decidido
a mantener la autoridad del Estado, se vio forzado a depender
del apoyo comunista pero sin desconocer nunca sus posibilidades
de maniobra. Su inquebrantable actitud le fue apartando
progresivamente de Azaña y de Prieto a quien desplazó
del gobierno. Asumió entonces la cartera de Defensa tratando
de llegar a un compromiso con Franco. Combatió la desmoralización
republicana y cifró sus esperanzas en que el conflicto
español se elevara a escala europea. Aislado y acosado
por sus numerosos enemigos, pareció perder su capacidad
de resistencia en las semanas que precedieron al golpe
del coronel Casado. Se exilió a Francia considerándosele
como el legítimo jefe de gobierno. Al estallar la segunda
guerra mundial los franceses pensaron en detenerle para
aplacar a Franco. Se trasladó a Inglaterra días antes
del armisticio con Alemania y permaneció allí el resto
del conflicto. Al término de la guerra viajó a Francia
y México. Volvió después a Francia otra vez y murió en
París en 1956.
ANDREU
NIN i PÉREZ (1892-1937) 
Revolucionario
catalán. Hijo de unos zapateros, militó en numerosas organizaciones
de izquierdas de la época, Juventudes Socialistas (1911),
Unión Federal Nacionalista Republicana etc... En 1917
decidió dedicarse de lleno a la política y se afilió a
la CNT. En 1921 Nin fue proclamado secretario general
del comité nacional de la CNT. Al ser asesinado Dato,
las autoridades españolas implicaron a Nin en el atentado
por lo que marchó a la URSS. En Moscú fue miembro del
PCUS y trató de cerca a la plana mayor de los dirigentes
bolcheviques. Hacia 1926, dada su relación con Trotsky
se integró en la Oposición de Izquierdas lo que dificultó
su situación en la URSS hasta el punto de que en 1930
fue expulsado. Tras volver a España aglutinó la Izquierda
Comunista, grupúsculo trotskista de nula influencia política,
y tras varios años de enfrentamientos y discusiones, los
pequeños partidos comunistas no estalinistas se fusionaron
para constituir el POUM que tenía unos 7.000 militantes.
El POUM formó parte del Front d´Esquerres del Frente Popular
lo que atrajo las iras de Trotsky quien en enero de 1936
rompió violentamente con el POUM. Al estallar la guerra,
las diferencias entre el POUM y el PCE se ahondaron considerablemente.
Los poumistas eran partidarios de la revolución. Nin fue
consejero de Justicia del gobierno de la Generalitat.
En los sucesos de mayo de 1937 el POUM se alineó junto
a la fracción de la CNT que se enfrentaba con comunistas,
socialistas y gobierno. Fue el principio del fin para
Andreu Nin. El 16 de junio de 1937 fue detenido por policías
de Madrid. Los agentes soviéticos se encargaron de preparar
un proceso al estilo moscovita pero para ello necesitaban
una confesión en toda regla de Nin. Los expeditivos métodos
soviéticos para lograr confesiones fracasaron ante la
entereza de Nin que murió sin doblegarse a la tortura.
JUAN
PEIRÓ BELLIS (1887-1942) 
Anarcosindicalista
barcelonés, vidriero de oficio. Director del diario "Solidaridad
Obrera" y firmante del manifiesto treintista, se
caracterizó siempre por su moderación a toda clase de
violencias. Durante la guerra civil fue nombrado ministro
de Industria en el gobierno de Largo Caballero en representación
de la CNT. Trató de potenciar la colectivización de industrias
lo que consiguió solo en escasa medida dada la actitud
de los comunistas. Al finalizar la guerra se refugió en
Francia donde en 1943 fue detenido por la Gestapo alemana
que lo entregó a Franco. Poco después fue juzgado por
un tribunal militar, condenado a muerte y fusilado.
ANGEL
PESTAÑA (1886-1937) 
Su
vida fue una entrega continua a la causa obrera. Su primera
detención tuvo lugar en Sestao por su intervención en
un mitin en defensa de la jornada de ocho horas. Al quedar
en libertad condicional huyó a Francia y de allí pasó
a Argelia. Tras el triunfo de la Revolución Soviética
la CNT decide adherirse a la III Internacional y envía
a Pestaña a Moscú. Su informe determinó la ruptura de
la CNT con la internacional comunista. Tras la proclamación
de la República la agudización del enfrentamiento en la
CNT entre faístas y moderados llevó a estos últimos a
la publicación del Manifiesto de los Treinta del que Pestaña
fue uno de los firmantes. En 1932 fue sustituido en el
secretariado del Comité Nacional de la CNT y en diciembre
de ese año expulsado del sindicato metalúrgico de Barcelona.
Pocos meses después fundó el Partido Sindicalista Español
que se adhirió al programa del Frente Popular. En febrero
de 1936 fue elegido diputado por Cádiz. En octubre de
1936, ya iniciada la guerra, se le nombró subcomisario
general de Guerra pero su precaria salud le obligó a retirarse
unos meses más tarde. Murió el 11 de diciembre de 1937.
SEBASTIÁN
POZAS PEREA (1880-1946) 
Militar
de Caballería. Tuvo una participación activa en la guerra
de Marruecos logrando varios ascensos por méritos de guerra
y una medalla militar individual. En plena dictadura de
Primo de Rivera ascendió a general. En febrero de 1936
era director general de la Guardia Civil y ante la victoria
del Frente Popular, Franco se puso en contacto con él
para que declarase el estado de guerra. La fidelidad de
Pozas al gobierno republicano tuvo considerable influencia
en el fracaso de la sublevación en algunas de las más
importantes ciudades como Barcelona. Nombrado ministro
de la Gobernación en el gobierno formado el 19 de julio
de 1936, Pozas, por decreto de 29 de agosto, reorganizó
la Guardia Civil que pasó a llamarse Guardia Nacional
Republicana. Ante el avance de las tropas nacionales hacia
Madrid, Pozas fue designado jefe del ejército del Centro.
Posteriormente preparó la ofensiva del Jarama. Participó
también en la batalla de Guadalajara. Cuando estalló en
Barcelona el enfrentamiento de mayo de 1937 Pozas fue
nombrado jefe del ejército del Este con sede en Barcelona.
Por entonces ya era miembro del Partido Comunista de España.
En agosto de 1937 Pozas preparó la ofensiva que culminó
con la toma de Belchite participando en la liquidación
de las colectividades anarcosindicalistas y disolviendo
el Consejo de Aragón. El fracaso de Belchite y la ineficacia
de la sangrienta batalla de Teruel llevaron a Negrín a
sustituir a Pozas. Con ello quedó al margen de la actividad
bélica durante el resto de la guerra. Perdida ésta se
exilió a México donde murió.
INDALECIO
PRIETO TUERO (1883-1962) 
Tuvo
una infancia pobre. En 1911 llegó a ser el primer miembro
socialista de la Diputación Provincial de Bilbao. Prieto,
elegido para las Cortes de Madrid en 1918, se resistió
rígidamente a toda colaboración con la dictadura de Primo
de Rivera tomando parte en las conspiraciones contra la
dictadura y en 1930-31 contra la monarquía. Su manera
de dirigir el Ministerio de Hacienda entre abril y diciembre
de 1931 fue impecablemente ortodoxa. Menos ortodoxa fue
su gestión en el Ministerio de Obras Públicas entre diciembre
de 1931 y septiembre de 1933. En 1934 apoyó la imprudente
revolución contra el gobierno Lerroux. En febrero de 1936
se aventuró sugerir la colaboración entre los socialistas
y el gobierno de Azaña para formar un gobierno nacional.
Las discusiones entre la izquierda y la derecha en el
seno del PSOE terminaron con la victoria de la izquierda
dirigida por Largo Caballero que adquirió una posición
fuerte lo cual dividió a los socialistas en 1936. De aquí
el tono áspero de las discusiones entre los partidarios
de Largo y los de Prieto en las últimas semanas antes
de la guerra. En el curso de la guerra civil su carácter
se vio completamente alterado. Prieto se dedicó a la preparación
de la victoria republicana por todos los medios posibles.
Esto le hizo aceptar el Ministerio de Marina y Aire bajo
Largo Caballero y no solamente accedió a servir junto
a los comunistas en este gobierno sino que pidió la unificación
de los partidos socialista y comunista. Prieto, que antes
había sido pacifista, iba a ser pronto el ministro de
la Guerra. Los sucesos de mayo de 1937 deberían haber
conducido a la jefatura del gobierno a Prieto pero los
comunistas se opusieron. Este permaneció en su ministerio
hasta que fue designado titular del Ministerio de Defensa
Nacional hasta abril de 1938. Fue responsable de la organización
de las contraofensivas de Brunete, Zaragoza y Teruel.
Este periodo también coincidió con sus esfuerzos por acabar
la guerra mediante un compromiso de paz. Dimitió y abandonó
España antes de que la guerra terminara. Se exilió a México
desde 1938 a 1962 año en que murió.
VICENTE
ROJO LLUCH (1894-1966) 
Huérfano
de padre y madre ingresó en la Academia de Infantería
de la que salió promovido segundo teniente el 25 de julio
de 1914. Sus primeros pasos los dio en Marruecos donde
sirvió durante cuatro años. De regreso a la Península
es nombrado profesor de la Academia de Infantería de Toledo
en la que permanece desde 1922 hasta finalizar el curso
de 1931-32. En 1932 ingresa como alumno en la Escuela
Superior de Guerra. A pesar de todos sus méritos la carrera
de Rojo había sido hasta entonces poco brillante y cuando
logró su estrella de comandante ya eran coroneles sus
compañeros de promoción y algunos incluso tenientes coroneles.
Al llegar la guerra y con sorpresa para muchos, este hombre,
católico practicante, se mantiene fiel a las autoridades
del Frente Popular en el poder y pone su talento militar
al servicio del gobierno. Actuó en los momentos iniciales
del conflicto primero en el frente de Somosierra luego
en el Estado Mayor del Ministerio de la Guerra y como
jefe circunstancial de una de las columnas de la agrupación
del coronel Otal. Cuando las tropas nacionales llegaron
a los arrabales de Madrid Miaja, nombrado jefe de las
fuerzas de defensa de la capital, le designó su jefe de
Estado Mayor. Fue la gran oportunidad de Vicente Rojo
que logró un éxito espectacular. Durante el invierno de
1936-37 junto a Miaja rechazó cuantos intentos hizo el
mando nacional por ocupar o envolver Madrid. En marzo
de 1937 fue ascendido a coronel y confirmado como jefe
de Estado Mayor de Miaja. Al caer el gobierno de Largo
Caballero, Prieto le nombró jefe de Estado Mayor Central
de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor del Ejército
de Tierra. Lanzó una serie de ofensivas, Huesca, Segovia,
Brunete, Belchite, Zaragoza, y Teruel, que fracasaron
sucesivamente. En octubre de 1937 fue ascendido a general.
La conquista de Teruel le proporcionaría la más alta condecoración
del Ejército Popular, la placa laureada de Madrid. Después
vendrían los tiempos de la campaña de Aragón en las que
Rojo logró rehacer su maltrecho ejército. Aún puso en
dificultades a los nacionales en Levante y el Ebro aunque
su prestigio quedó muy deteriorado ya durante la campaña
de Cataluña. Terminada la guerra como teniente general
marchó a América del Sur y se asentó en Bolivia. Regresó
a España en 1957 y fue condenado a treinta años de reclusión
por un consejo de guerra, sentencia que no fue ejecutada,
sustituida por la de libertad vigilada. Murió en Madrid
el 16 de junio de 1966.
|