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EDUARDO SÁENZ DE BURUAGA Y POLANCO (1893-1964)

Militar tradicional formado en la Academia de Infantería en la cual ingresó en 1910. Desde el primer momento de su vida castrense estuvo incorporado al ejército colonial de Marruecos donde participó en numerosas acciones militares. Por su comportamiento en los campos de batalla le fue concedida la Medalla Militar Individual. Su participación en la sublevación nacional fue decisiva para asegurar el control de Tetuán. Como coronel se hizo cargo en julio de 1936 del mando de las tropas sublevadas en dicha plaza. Tras el alzamiento ejerció durante unos días el cargo de Alto Comisario de España en Marruecos. Trasladado a la Península, al mando de sus tropas moras participó en la toma de Córdoba y en el avance hacia Madrid a lo largo del valle del Tajo. Intervino en el cerco de la ciudad y en las batallas del Jarama y Brunete. Participó también en la conquista de Teruel y en la ofensiva nacional del Ebro. Fue ascendido a general durante la campaña. Después de la guerra ocupó los cargos de gobernador militar de Madrid y del Campo de Gibraltar. Más tarde fue capitán general de Baleares y de Sevilla. Murió en Madrid en 1964.

ANDRÉS SALIQUET ZUMETA (1877-1959)

General de división de Infantería. Participó en las campañas de Cuba y Marruecos. Al proclamarse la República intervino en una serie de conspiraciones contra el nuevo régimen encargándose de sublevar la plaza de Valladolid, lo que consiguió. Al constituirse en Burgos la Junta de Defensa Nacional fue nombrado miembro de la misma y en septiembre de 1936 formó parte del grupo de generales que eligió al general Franco generalísimo. Durante la guerra desempeñó los cargos de jefe del I Cuerpo de Ejército y después el de jefe del Ejército del Centro hasta el final de la guerra. Ya en tiempos de paz fue ascendido a teniente general encargándose de la Capitanía General de Madrid y más tarde de la presidencia del Consejo Supremo de Justicia Militar. En 1943 firmó junto a otros generales una carta al general Franco aconsejándole que instaurara la monarquía. Murió en 1959.

JOSÉ SANJURJO SACANELL (1872-1936)

Se inicia en la guerra de Cuba como teniente y más tarde como capitán. Con la independencia de la isla vuelve a España y participa en la guerra de Marruecos. Al frente de la Comandancia General de Larache en 1922 organiza la investigación sobre los supuestos casos de corrupción de intendencia e intervención militares. Es nombrado Alto Comisario de España en Marruecos. En 1925 participa en el desembarco de Alhucemas. En 1927 da por terminada la campaña del Rif por lo que el rey Alfonso XIII le concede el 28 de marzo de 1931 la Gran Cruz de Carlos III. Sanjurjo era ya director general de la Guardia Civil. Tras las elecciones de abril de 1931 se pone, inesperadamente, a las órdenes del nuevo ministro de Gobernación de la República. Enfrentado con Azaña, por su política de reducción del ejército, tras los sucesos de Arnedo es sustituido en su cargo por el general Miguel Cabanellas pasando Sanjurjo a dirigir a los carabineros. El 10 de agosto de 1932 protagoniza en Sevilla un intento de sublevación contra la República que fracasa en toda España. Tras el fracaso Sanjurjo decide huir a Portugal. Es detenido en Huelva. Condenado a muerte, es indultado por Azaña y trasladado al penal de Dueso donde cumple condena. En 1934 es amnistiado marchando a Lisboa adonde va a buscarlo en 1936 Juan Antonio Ansaldo en su avioneta para trasladarlo a Burgos. Cuando despegan se produce el accidente del que Ansaldo sale ileso pero que acaba con la vida del general.

RAMÓN SERRANO SÚÑER (1901-2003)

Nacido en el seno de una familia acomodada, cursó la carrera de Derecho en Madrid con gran brillantez. Posteriormente ganó una plaza de abogado del Estado siendo destinado a Zaragoza. Allí conoció a Ramona Polo, hermana de la esposa del general Franco con la que se unió en matrimonio. De este modo llegó a emparentar con el general Franco y de ahí el sobrenombre de "cuñadísimo". Fue diputado de la Unión de Derechas durante el primer bienio republicano y posteriormente de la CEDA hasta la sublevación militar. Al fracasar en Madrid el pronunciamiento fue detenido e internado en la cárcel Modelo de donde gracias a los esfuerzos de sus hermanos pudo salir de allí y tras una auténtica odisea, lograba embarcar en un buque con su mujer y dos hijos. El asesinato de sus hermanos marcaron de forma importante su psicología y su posición ante la guerra civil. El 20 de febrero de 1937 cruzaba con su familia la frontera a España por Hendaya. Llegado a Salamanca, fue recibido por el general Franco. En enero de 1938 ocupa la todopoderosa cartera del Interior en el primer gobierno del general Franco. En agosto de 1939 es también presidente de la Junta Política. Serrano Súñer fue el principal protagonista en la remodelación ministerial de agosto de 1939. Luego, con el estallido de la segunda guerra mundial se puso de manifiesto que la administración falangista era un auténtico caos En enero de 1940 buscó un apoyo más estrecho en la embajada alemana. Tras las fulgurantes victorias del Eje en Europa la estrella de Serrano Súñer llegó a su cenit relanzándose sus proyectos políticos. En septiembre fue a Berlín como enviado especial del general Franco. Recién nombrado ministro de Asuntos Exteriores (octubre de 1940) preparó, en un contexto equivocado, la entrevista con Hitler en Hendaya donde afortunadamente no se concretó la entrada de España en guerra concertándose una simple alianza política y un estrechamiento de las relaciones económicas policiales y de espionaje. Su estrella empezó a declinar. Con la entrada de EEUU en la guerra trató de reorientar la política exterior española y jugó la carta monárquica. A los pocos meses tendría lugar su salida del gobierno (septiembre de 1942) lo que puso de manifiesto su soledad política. Se dedicó a la abogacía hasta que la estrepitosa derrota de Alemania le indujo a solicitar, temeroso por su situación y la de su familia, el apoyo del general Franco, la disolución de la Falange y un cambio de rumbo y de la fachada del régimen. La hora difícil no llegó, por ello fue procurador en Cortes hasta 1957 en que decide retirarse. Más tarde apoyó económicamente a Dionisio Ridruejo y su movimiento político clandestino. Último dirigente de la guerra civil en vida, murió en Madrid el 1 de septiembre de 2003, a la edad de 101 años.

JOSÉ SOLCHAGA ZALA (1881-1953)

De familia militar, católica y carlista, ingresó en la academia a los quince años. Teniente a los dieciocho, soportó la monotonía de la vida de guarnición hasta 1909, en que, ya capitán, pidió destino en Marruecos. Participó en numerosas operaciones primero en Melilla y posteriormente en Larache y Tetuán. Ascendió a comandante por méritos de guerra y continuó en Africa hasta 1914 en que volvió a la metrópoli con tres cruces de mérito militar. En 1920 ascendió a teniente coronel, destinado a San Sebastián. En 1931 era coronel de guarnición en Pamplona. En tal destino se encontraba en 1934 cuando, al producirse la revolución de octubre, mandó una de las tres columnas que participaron en la toma de Asturias. Con el alzamiento el general Mola le encarga el mando de las fuerzas en Navarra. Allí organizó tres columnas que ocuparon Irún, San Sebastián y buena parte de Guipúzcoa en breve tiempo. En la primavera de 1937 tomó el mando de las brigadas navarras, auténtico núcleo de las fuerzas de Mola. Organizadas como cuerpo de ejército, llevaron el peso de las operaciones en el Norte. Con su ascenso a general, Solchaga participó después en la ofensiva de Aragón penetrando hasta el valle de Arán. Al iniciarse la campaña de Cataluña rompió el frente avanzando de manera incontenible. Sus fuerzas conquistaron Tarragona y Barcelona persiguiendo al desbandado ejército republicano hasta Port Bou. Terminó la guerra con el grado de general de división. Siendo ya teniente general, fue uno de los firmantes de la carta de septiembre de 1943 en la que se pedía a Franco la restauración de la monarquía. Posteriormente fue capitán general de Valladolid y de Barcelona en 1945. Cuatro años después pasó a la reserva hasta su muerte en 1953.

HUGO von SPERRLE (1885-1953)

Durante la Primera Guerra Mundial destaca al mando de su escuadrilla como uno de los "ases" del aire. Terminada la guerra permanece en el Reichwehr, el ejército reducido que se permitió que Alemania conservara. Ascendido a general, en octubre de 1936 Hitler decide enviar una agrupación aérea a España para ayudar al bando nacional. Sperrle llega a la Península al frente de la Legión Cóndor. Casi desde el primer momento, Sperrle mantiene una actitud hipercrítica sobre la forma en la que se lleva la guerra. Su acción más controvertida fue, sin duda, la referente al bombardeo de Guernika. El 31 de octubre de 1937 fue sustituido en el mando de la Legión Cóndor aunque el cese no parece que fuera debido a la destrucción de la ciudad vasca. Dirigió las operaciones aéreas en la batalla de Francia (mayo-junio de 1940), lo que le valió el ascenso a mariscal. Participó también en la Batalla de Inglaterra y en 1944-45 dirigió la defensa aérea del frente occidental. Fue juzgado por crímenes de guerra en Nuremberg. Absuelto de todas las acusaciones, falleció en Munich en 1953.

JOSÉ UNGRÍA JIMÉNEZ (1890-1968)

Militar profesional. Su carrera es bastante diferente a la de sus compañeros "africanistas". Cuando fue destinado a Africa su misión fue más específicamente diplomática que militar. Durante la guerra civil fue una de las piezas claves en la organización de la victoria. Nació en Barcelona. Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo con quince años. A continuación ganó las oposiciones para el ingreso en la Escuela Superior de Guerra y en septiembre de 1915 alcanzó el grado de capitán de Estado Mayor. De 1922 a 1924 realizó estudios en la Escuela Superior de Guerra de París. En septiembre de 1925 fue destinado al cuartel general del ejército francés en Marruecos. En 1927 ascendió a teniente general y en 1930 fue nombrado agregado militar en las embajadas de Francia, Bélgica, Holanda y Suiza con residencia en París. Con la llegada de la República la reforma azañista le retrotraería al grado de comandante aunque sería repuesto en su grado en 1934. Ese mismo año participó en la represión de la revolución de Asturias. Al producirse el levantamiento militar de 1936 residía en Madrid. Consiguió refugiarse en la embajada francesa hasta abril de 1937 que con el auxilio de la Marina francesa logró pasar al país vecino y luego a la zona nacional. Franco le encargó la reorganización del contraespionaje. Organizó el Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) incorporándole grupos dedicados a pasar información a la zona nacional y coordinando la acción de la "quinta columna". A través de ésta estableció contacto con el coronel Casado desde principios de febrero de 1939. Después de la guerra desempeñó funciones depuradoras y de represión como jefe del Servicio Nacional de Seguridad. Más adelante fue nombrado director de la Escuela Superior Militar y gobernador militar de Madrid. Falleció en 1968 ostentando el grado de general de división de Estado Mayor.

JOSÉ ENRIQUE VARELA IGLESIAS (1891-1951)

Sentó plaza como soldado en 1909. A los dieciocho años ya estaba luchando en Africa volviendo tres años después a España para ingresar, ya como sargento, en la Academia de Infantería, de la que salió en 1915 con el grado de alférez. En 1920 ganó su primera Cruz Laureada de San Fernando. Al año siguiente mereció la segunda. Ambas le fueron impuestas por el rey Alfonso XIII en Sevilla. Ascendió a capitán por méritos de guerra. Después tomó parte en numerosas acciones bélicas. Siendo comandante participó en el desembarco de Alhucemas (1925). Ascendió poco después a teniente coronel por méritos de guerra y recibió la Medalla Militar Individual. Finalizada la guerra africana ascendió a coronel. De ideas monárquicas, el coronel Varela vio con la consiguiente reserva la instauración de la República y ya en 1932 participó en la sublevación del general Sanjurjo. Detenido, estuvo preso en Sevilla y después en Guadalajara hasta febrero de 1933. Metido de lleno en la preparación de la sublevación del 18 de julio de 1936, en esa fecha se sublevó en Cádiz y participó en operaciones en Sevilla, Córdoba, Antequera y Málaga. Mandó las columnas que levantaron el asedio del Alcazár. Participó en la batalla de Madrid, en el paso del Jarama así como en las batallas de Brunete, Teruel y el Ebro terminando la guerra civil como general de división. Varela fue quien impuso a Franco la Cruz Laureada de San Fernando. En agosto de 1939 se le nombró ministro del Ejército. Varela fue quien le entregó a Franco la carta en la que le indicaban la conveniencia de restaurar la monarquía. En 1944, tras sufrir un atentado falangista con bomba que causó setenta y cinco heridos dimitió de su cargo y en marzo de 1945 fue nombrado Alto Comisario de España en Marruecos. A su muerte fue ascendido a capitán general a título póstumo.

JUAN VIGÓN SUERODÍAZ (1880-1955)

Coronel del Cuerpo de Estado Mayor procedente de Ingenieros que tras su carrera en Africa fue nombrado ayudante de Alfonso XIII. Tras la proclamación de la República pidió el retiro del ejército acogiéndose a la "Ley Azaña" y trasladándose a Buenos Aires. Al estallar la guerra civil regresó a España poniéndose a las órdenes del general Franco e interviniendo en las campañas del Norte y después en Aragón y Cataluña. Al acabar la guerra alcanzó el grado de teniente general ocupando los cargos de jefe del Alto Estado Mayor, ministro del Aire, presidente de la Junta de Energía Nuclear y del Patronato del Instituto Nacional de Técnica Aeronáutica hasta su muerte en 1955.

HELMUTH VOLKMANN (1889-1940)

General del ejército alemán que en noviembre de 1937 asumió el mando de la Legión Cóndor al frente de la cual participó en numerosas operaciones en la guerra civil española, hasta que, a finales de 1938, regresó a su país. En diciembre de 1937 aconsejó al general Franco que renunciase a la reconquista de Teruel y relanzara una ofensiva sobre Madrid atacando desde Guadalajara, idea que no prosperó. Partidario de que la Legión Cóndor participase en el conflicto español perfectamente pertrechada de material y con los elementos humanos necesarios o que por el contrario fuese disuelta y retirada, viajó a Berlín con este propósito, obteniendo de sus superiores que se mantuviese al nivel que había llegado a alcanzar dicha unidad, nivel que había descendido notablemente a mediados de 1938.

JUAN YAGÜE BLANCO (1891-1952)

Nació en 1891. Ingresó muy joven en la Academia Militar y solicitó ser destinado al Ejército de Africa. Allí mandó tropas de regulares, fue herido varias veces y reiteradamente condecorado. En la academia conoció a Franco y en 1934, por indicación de éste, fue llamado para ponerse al frente de las tropas africanas encargadas de combatir el movimiento revolucionario de Asturias. Militante falangista de primera hora, amigo de José Antonio Primo de Rivera, su actuación política estuvo siempre en función de sus ideas y de una gran fidelidad a Franco, pero cuando ambas entraron en conflicto terminó por imponerse siempre la segunda. Participó en la sublevación de la plaza de Ceuta y, cruzado el estrecho, contribuyó a afianzar el dominio de Sevilla. De aquí salió para el norte y conquistó Mérida y Badajoz donde se desencadenó una dura represión contra los vencidos. YA coronel, continuó el avance hacia el norte a lo largo del valle del Tajo. Sin embargo, cuando Franco y Mola decidieron que las fuerzas de Yagüe se desviaran de su marcha hacia Madrid para liberar al coronel Moscardó, cercado en el Alcázar, Varela sustituyó a Yagüe por su desacuerdo con la decisión adoptada. Tuvo problemas políticos durante los sucesos contra el decreto de Unificación (abril de 1937), permaneció fiel a Franco y fue miembro de FET y de las JONS aunque un año más tarde, en un discurso pronunciado en Burgos, que le valió una sanción disciplinaria, intercedió en favor de Hedilla y sus seguidores detenidos. En julio de 1937 fue nombrado jefe del I Cuerpo de Ejército marroquí. Sus tropas entraron en Barcelona el 26 de enero de 1939. Terminada la guerra, fue ascendido a general de división y nombrado ministro del aire el 9 de agosto de 1939. Ascendido a teniente general en 1942, un año más tarde se hizo cargo de la Capitanía General de la VI región militar con sede en Burgos. Falleció en esta ciudad en 1952 siendo ascendido, a título póstumo, a capitán general.